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Bolivia

Durante 2024 y 2025, la implementación de la Fase 2 de Andes Resilientes en Bolivia ha consolidado y ampliado los procesos iniciados en la fase anterior, fortaleciendo la resiliencia climática de la Agricultura Familiar Andina (AFA) y posicionando al país en un camino más sólido hacia la adaptación. Los avances reflejan una visión más sistémica que articula innovación tecnológica, fortalecimiento productivo, institucionalidad y acceso a mercados.

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El Estado Plurinacional de Bolivia con una población de 12,3 millones de habitantes, cuenta con 19 zonas agro-productivas, las cuales se diferencian en función de sus características biofísicas y su potencial productivo. En la región andina, que abarca el 28% del territorio boliviano, se encuentran 10 zonas agro-productivas y 259 municipios (76% de los municipios del país), 15.213 comunidades y 594.967 Unidades Productivas Agropecuarias (UPA) dedicadas a actividades agrícolas y ganaderas. Estas UPA constituyen una parte significativa de las 620.173 UPA registradas en la región andina (COSUDE, 2022).

Bolivia avanza en resiliencia climática: una Fase 2 marcada por la continuidad, la innovación y el escalamiento

PROCESO 1
Comprensión de la Vulnerabilidad y Riesgos Climáticos en la Agricultura Familiar.
  • En esta fase, se amplió el trabajo de análisis y caracterización del riesgo climático, incorporando el desarrollo de métricas vinculadas a los indicadores de las NDC para los sectores de agua, agropecuaria y energía.
  • Además, se inició la preparación de una métrica de resiliencia climática, tanto para familias productoras como para organizaciones, con el objetivo de alinearse a los indicadores globales de adaptación y generar evidencia robusta para la toma de decisiones.
PROCESO 2
Fortalecimiento productivo y transversalización de la acción climática en la Agricultura Familiar
  • Los Programas Nacionales Apícola y de Agricultura Familiar Urbana y Periurbana —cuyo diseño acompañó Andes Resilientes en la Fase 1— fueron implementados con recursos públicos y concluyeron en 2025, marcando un hito en la integración de criterios climáticos en políticas productivas.
  • Al mismo tiempo, se retomó el soporte técnico al MDRyT para el desarrollo de normativa y herramientas, así como el apoyo al Registro Único de la Agricultura Familiar Sustentable (RUNAF), que dio un paso clave hacia su automatización, y se apoyó la formulación de la nueva Estrategia Nacional de Agroecología, derivada de la normativa marco trabajada en la fase previa.
PROCESO 3
Reducción del riesgo climático en los Sistemas Agropecuarios y Alimentarios.
  • Se logró un avance estratégico con la creación de la Unidad de Gestión de Riesgo y Cambio Climático dentro del MDPRyA, cuyo diseño operativo fue acompañado por el proyecto.
  • Asimismo, se dio continuidad al fortalecimiento del Sistema de Alerta Temprana Agropecuaria (SAT AGRO) y se retomó la adecuación de metodologías para verificar afectaciones climáticas en el sector agropecuario, adaptándolas a las nuevas políticas sectoriales del Viceministerio y Desarrollo Agropecuario y Desarrollo Integral del MDPRyA
PROCESO 4
Agroecología, mercados y patrimonio alimentario: un enfoque integral
  • Las experiencias territoriales en Cochabamba (Colomi y Morochata), La Paz (Escoma) —iniciadas en la Fase 1— no solo tuvieron continuidad, sino que se expandieron a nuevos municipios: Tiquipaya (Cochabamba), Palca y Yaco (La Paz) y Toledo (Oruro), y se enriquecieron con innovaciones tecnológicas.
  • Destaca la consolidación del “modelo de graduación” para fortalecer la autonomía productiva de las familias; la creación de la red de “Guardianas de la Papa” en Escoma; la incorporación de tecnologías como paneles solares y sistemas de pronóstico climático local.
  • La articulación con mercados mediante el enfoque de Patrimonio Alimentario Regional (PAR) con iniciativas como la ruta gastronómica PAR-ANDES en La Paz, para integrar valores ligados a conocimientos, productos, insumos y preparaciones alimentarias tradicionales, que definen la identidad cultural y gastronómica del territorio, y que revalorizan la producción nativa y su consumo.
  • Además, esta fase impulsó la certificación SPG y capacitó a más de 250 productores y técnicos en comercialización sostenible, manejo de suelos y gestión de papa nativa y comercial.
PROCESO 5
Microfinanzas para la resiliencia de camélidos
  • Un avance significativo fue el convenio entre Helvetas y el Banco de Desarrollo Productivo (BDP), que abre camino para implementar un producto microfinanciero orientado a fortalecer la producción de camélidos frente al cambio climático.
  • Además, se coordinan acciones a nivel regional junto a COFIDE (Perú) y CONAFIPS (Ecuador) para fomentar el intercambio de experiencias en finanzas adaptativas para la agricultura familiar andina.

Una nueva etapa: de lo técnico a lo sistémico.

La Fase 2 en Bolivia demuestra un tránsito desde intervenciones técnico-productivas hacia un enfoque más holístico, que integra innovación, mercados, institucionalidad, y el valor cultural del patrimonio alimentario. Este enfoque sistémico, junto con el desarrollo de una métrica de resiliencia climática, se perfila como uno de los aportes más estratégicos del proyecto, con potencial para definir —y medir— la resiliencia de la agricultura familiar en el contexto andino