En el año 2023, la población del país alcanzó los 33,7 millones habitantes. Es un país con una marcada heterogeneidad geográfica y climática, destacando la presencia de la Cordillera de los Andes, que abarca el 31.5% del territorio nacional. La Agricultura Familiar en el Perú se concentra en los flancos andinos y representa el 99,8% de las unidades agropecuarias del país (FAO, 2023). En estos territorios se producen y conservan una diversidad de cultivos sostenidos por prácticas ancestrales que han garantizado la alimentación de la población. La fuerte variabilidad climática y la heterogeneidad de ecosistemas hacen a estas familias especialmente vulnerables, lo que refuerza la relevancia del trabajo de Andes Resilientes para fortalecer su capacidad de adaptación.
Perú avanza hacia una resiliencia climática más sólida: una Fase 2 con integración, articulación y expansión territorial

- La asistencia técnica al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego permitió concluir la formulación de la Política Nacional de Seguridad Alimentaria, incorporando indicadores, lineamientos de articulación territorial y vínculos con otras políticas nacionales.
- Paralelamente, se inició el acompañamiento técnico para la formulación de la futura Política Nacional de Agricultura Familiar, una oportunidad crucial para integrar orgánicamente los avances e innovaciones en resiliencia climática generados por el proyecto y sus socios en los últimos años.

- En el ámbito de planificación climática, la segunda fase consolidó un modelo de articulación para facilitar la implementación de los Planes de Acción Regional de NDC en agua y agricultura, fortaleciendo el rol de los Comités de Gestión Regional Agrario como espacios motores de la acción climática.
- Además, la guía para la formulación de los PAR-NDC fue actualizada en base a las lecciones aprendidas en las experiencias realizadas en Cusco y Puno, fortaleciéndose su monitoreo e incorporando la perspectiva de género, con la contribución de GIZ.
- El apoyo técnico para la actualización de las estrategias regionales de cambio climático, articuladas a esa misma línea de acción, ha proseguido y ampliado con la actualización de esta herramienta de gestión climática en Huancavelica en 2025 y en Ayacucho, iniciada en 2026.

- El Perú ha continuado consolidando uno de sus campos más emblemáticos: la gestión territorial de la siembra y cosecha de agua. En esta fase se avanzó en dos frentes estratégicos: la estimación actualizada de la brecha sectorial nacional y la mejora de los lineamientos de inversión pública en estas intervenciones, en el marco de las capacitaciones territoriales realizadas por MIDAGRI con apoyo de Andes Resilientes y el proyecto BIOFIN de PNUD.
- Se espera su aprobación para que diversas entidades del sector agrario (Fondo Sierra Azul, Agrorural, PSI y otros) alineen sus inversiones bajo un mismo marco técnico, mientras el proyecto acompañará nuevos ciclos de formación para su aplicación.

- La conservación in situ y el uso sostenible de la agrobiodiversidad han tenido continuidad y ampliación significativa. El apoyo a zonas de agrobiodiversidad se extendió desde Cuyocuyo hacia el Parque de la Papa en Cusco y la ZABD de Chacoche en Apurímac, promoviendo procesos de gobernanza liderados por Comités de Gestión autoconformado en cada zona de Agrobiodiversidad.
- Además, surgieron nuevas dinámicas de articulación a mercados gastronómicos, como la experiencia piloto de la ZABD Cuyocuyo en Puno para la venta de papa nativa a restaurantes, que permitió evaluar costos reales y perfilar modelos sostenibles de comercialización orientados a la retribución justa y la conservación del recurso genético.

- La línea de trabajo con maestras clasificadoras de fibra de alpaca continuó su fortalecimiento, impulsando su participación en ferias comerciales, espacios de mercado y campañas de acopio. En paralelo, se avanzó con pasos clave para habilitar la certificación de competencias laborales en este campo, mediante la acreditación en curso de Agromercado como entidad certificadora y la formación de evaluadoras calificadas.
- A la vez, emergió con fuerza una nueva línea: la certificación de yachachiq productivos en coordinación con FONCODES, actores fundamentales para la extensión rural horizontal en áreas de agricultura familiar y que, con apoyo del proyecto, avanzaron en su formación, evaluación y certificación en varias regiones del país.

- La segunda fase abrió un campo de innovación especialmente prometedor: los “Banquitos Comunales Resilientes”. Adaptados en 2025 por Haku Wiñay con apoyo de Andes Resilientes, estos espacios permiten a familias rurales gestionar recursos financieros propios y acceder a créditos orientados a la resiliencia climática. Solo en Cusco y Puno se conformaron 43 banquitos activos, con más de S/ 100 mil en capital social y cerca de 200 préstamos otorgados.
- La línea de acción de habilitación y/o colocación de productos microfinancieros para la resiliencia climática de la AFA, en cooperación con entidades financieras rurales, se viene canalizando con la Federación de Cajas Municipales de Ahorro y Crédito (FEPMAC) para el fortalecimiento de capacidades y colocación de créditos del producto financiero "Credi micro reservorio", y con la Asociación de Organizaciones Microfinancieras (ASOMIF), para el diseño y puesta en mercado del producto financiero “Paneles solares para bombeo de agua - CrediBomba”.
Una fase de consolidación estratégica.
Los avances en el Perú muestran una Fase 2 marcada por la articulación político-institucional, la expansión territorial, la innovación social y financiera, y el fortalecimiento de capacidades comunitarias. Entre los posibles “huevos de oro” que emergen destacan los Banquitos Comunales Resilientes, con potencial para convertirse en política pública nacional; la formulación de la Política Nacional de Agricultura Familiar como marco integrador; y los avances en siembra y cosecha de agua, que consolidan al país como referente regional en este campo.

